domingo, 17 de noviembre de 2013

Síndrome de Diógenes

Son muchas las veces que en los medios de comunicación se emiten noticias relacionadas con gente que padece el "Síndrome de Diógenes", trastorno que se caracteriza, entre otras cosas, por la acumulación de basura y de desperdicios domésticos.
Pero, en realidad, si nos vamos a la historia del personaje que da nombre a la enfermedad, descubriremos lo contrario.

Diógenes de Sínope ( Διογένης ὁ Σινωπεύς ), llamado así por la ciudad en la que nació en el 412 a.C. murió en Corinto en el 323 a.C. También denominado Diógenes el Cínico, fue un filósofo griego que pertenecía a la escuela cínica , y que pasó a la historia por su forma de vida.

Vivía como un vagabundo y en una tinaja. Sólo tenía un manto, un zurrón , un báculo y un cuenco para beber agua(hasta que un día vio a un niño beber utilizando sus pequeñas mano. Diógenes se da cuenta de que ya no necesitaba el cuenco, y se desprende de él) . Era totalmente autosuficiente.Pensaba,como los cínicos, que no se necesitaba ningún lujo ,a los que la sociedad estaba acostumbrada, para vivir.

El comportamiento de Diógenes se comparaba al de un perro, a quienes alababa por sus virtudes. Tanto el suyo como el de su maestro, Antístenes, hacía que la gente los denominase kynikós ( κυνικός ), cuyo significado corresponde a "perro" o "perrunos".

De esta denominación deriva la palabra cínico, nombre de la escuela a la que Diógenes pertenecía y que su maestro había formado, pero ese es sólo un origen de la palabra. También hay otro que dice que la palabra proviene del lugar donde Antístenes fundó la escuela , pues era el santuario de Cinosargo, que significaría kyon argos(perro ágil o blanco).


Alejandro Magno y Diógenes en Corinto


Las razones por las que se relaciona lo cínico con lo canino son algunas como la manera de vivir, el descaro al hablar o actuar en público, las cualidades de buen guardián para preservar los principios de la filosofía o la capacidad de saber distinguir los amigos de los enemigos.

En su época fue un personaje tan importante que incluso el gran Alejandro Magno quiso conocerlo. El rey, montado en su caballo, le ofreció la oportunidad de concederle lo que él pidiese, fuese lo que fuese. Diógenes le contestó simplemente que se apartara, pues le tapaba el sol. El resto de hombres que iban con Alejandro Magno se rieron de él, pero les mandó callar, diciendo que si no fuese quien fuese, querría ser Diógenes.

Al fin y al cabo, fue por eso por lo que se conoce a Diógenes, por esa manera "perruna" o "cínica" de vivir, sólo con lo justo y con lo necesario, dejando de lado todos los bienes materiales pues, simplemente, no hacen falta.

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