jueves, 22 de agosto de 2013

Vida.

El día amanece gris, los rayos de sol se esconden tras unas nubes que despiertan en mí aquellos pensamientos escondidos... Las lágrimas rebeldes, los suspiros cansados, las batallas perdidas... El sol ha desaparecido en un día cualquiera de julio, y con él se ha llevado mi sonrisa permanente. De repente me encuentro analizando estos últimos años. Recuerdo personas que formaban parte de mi día a día y ya no están, momentos que me hicieron feliz y la vida me arrebató, sueños y esperanzas que la cruda realidad destruyó... Y mientras pasan por mi mente las continuas veces que caí por el precipicio, o tropecé con una o cien piedras, caigo en la cuenta de que siempre, sin excepciones, conseguí mirar al frente y levantarme. Seguí adelante, y no importaron las injusticias a las que me vi sometida, ni los gritos desesperanzados, ni si quiera importaron mis ganas de acabar con todo... Porque siempre conseguí aferrarme a la fuerza interior que la vida me enseñó a construir. Y de repente, vuelvo a sonreír. Soy una persona que nunca se rinde. Pase lo que pase, venga lo que venga, soy fuerte. Y me da el ataque de risa, porque también estoy un poco loca, pero sobretodo porque ahora sé que nada ni nadie será capaz de destruirme. La vida ha sido una buena maestra, y yo como buena alumna he aprendido, de todo. Porque lección tras lección, fui marcando mi personalidad. Y estoy muy contenta con ella. Si, me quiero mucho. Creo que valorarse a uno mismo es el secreto para ser feliz y así poder regalar felicidad a quien se lo merece. Recalco el “a quien se lo merece” porque precisamente ese fue el temario del libro que es la vida que más me costó aprender, puesto que en una sociedad hipócrita y egoísta al más bueno se le toma por tonto. Y yo fui tonta demasiado tiempo. Pero dicen que todo pasa por algo, ¿no? Quiero pensar que sí, darle sentido a todo, a lo bueno o a lo malo, a lo lógico o a lo irracional, a las pequeñas cosas o a los grandes acontecimientos.. Todo tiene su porqué. Todo tiene sus consecuencias. Todo es importante, porque solo se vive una vez. Y lo que hagas hoy, serán los recuerdos de mañana. Y tus sueños e ilusiones, todo aquello que marcará tu futuro.
Salgo al balcón y me estremezco, el sol me saluda y sonríe. También ha conseguido hacer frente al mal tiempo. Y así, de repente, vuelvo a esconder el pasado en mi memoria. Me siento observando el paisaje y me enciendo un cigarrillo, ahora pienso en el ahora. La vida es curiosa a veces... Tengo problemas como todo el mundo, a decir verdad me rodean por todas partes, pero soy feliz. Muy feliz. Quizás sea porque a medida que pasan los años, es decir, las experiencias, aprendes a ver las cosas desde otra perspectiva. O quizás sea porque últimamente he conocido personas capaces de transformar sus palabras en actos y todo parece más fácil, más bonito, más de color marfil. Sea por lo que sea, últimamente despierto con ganas de comerme el mundo. Últimamente valoro la vida, no espero el momento indicado. Cojo cada momento y lo hago perfecto, a mi manera, pero perfecto al fin y al cabo. 
A veces, sin ningún motivo, me da por reír. También lloro cuando lo necesito, pero me río muchísimo. Y aquí está el secreto, el método con el que decidí vivir... Afrontar la vida con optimismo, ser positivo y sonreír, siempre sonreír. Porque el simple hecho de pensar que todo saldrá bien, que pase lo que pase debes seguir adelante, soluciona la mitad de cada problema. Y lo digo con conocimiento de causa.


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