martes, 30 de julio de 2013

Revolución en la psiquiatría.

El psiquiatra más polémico de Estados Unidos aparece de nuevo con su defensa de un método de diagnóstico que no todos sus compañeros de profesión comparten. Daniel G. Amen es el profesional de su área más conocido en ese país, algo que el resto de investigadores no aprecian. Amen cosecha, sin embargo, grandes éxitos con la venta de sus libros y con las seis clínicas que posee.
El doctor no deja indiferente con declaraciones como las que ha hecho recientemente al Daily Telegraph. Amen responde a sus compañeros en el diario inglés diciendo que “una de las razones por las que me odian es porque hago dinero” y añade: “Si estoy defraudando a nuestros pacientes como ellos dicen, ¿cómo hubiera continuado en este negocio durante décadas con una tasa de éxito que deslumbra a cualquiera?”.
El psiquiatra llega más lejos aún y considera que otra de las razones por las que le odian es porque “a nadie le gusta que le digan que está equivocado. Y voy más allá. Creo que el 98 por ciento de mis compañeros de profesión actúan de forma negligente”.
El psiquiatra acusa a su profesión de ser la única que no mira el órgano que trata. El conflicto profesional viene por la SPECT, un método de la medicina nuclear de la cual Amen es un ferviente defensor como modelo de diagnóstico para resolver problemas psiquiátricos. La Single photon emission computed tomography es un escáner obtenido con rayos gamma que ofrece imágenes del cerebro desde distintos ángulos. Para Amen toda enfermedad psiquiátrica tiene un origen físico que se refleja en el cerebro y se diagnostica con la SPECT. El psiquiatra acusa a su profesión de ser "la única que no mira el órgano que trata".
El diario inglés refleja también algunas de las visiones críticas, como la de John Seibyl de la estadounidense Sociedad de Medicina Nuclear y Escáner Molecular, que considera que la SPECT “es valiosa para el diagnóstico de desórdenes neurológicos como epilepsia, demencia y tumores cerebrales, pero no para trastornos psiquiátricos como la depresión. Ahí no hay debate”. El doctor Amen reconoce a este respecto que nunca ha dicho que haya que utilizar únicamente este tipo de escáner y que también cabe “hablar con las personas”.
Placebo caro, placebo eficaz.
El pasado mes de agosto, el Washington Post dedicó también unas páginas al controvertido psiquiatra. Entre las sugerencias de otros profesionales del área destaca la del psicólogo Irving Kirsch, director asociado de investigaciones sobre el placebo en la Escuela Médica de Harvard (Estados Unidos). Kirsch incluía en su libro Los fármacos nuevos del emperador: destruyendo el mito de los antidepresivos la prueba idolatrada por Amen entre los placebos y afirma que cuanto más caro y sofisticado es el placebo mejor funciona: una inyección placebo es más efectiva que una pastilla placebo y una cirugía placebo aún más que el resto. Por ende, un costoso escáner realizado por un ordenador de última tecnología y que se presenta como la mejor técnica del mundo produce un efecto placebo gigante, según Kirsch.
A Amen ya le fascinó la SPECT en 1991, pero su devoción comenzó después de que en 1995 extrajera un tumor cerebral a su sobrino tras haberlo detectado con este escáner. “Mi sobrino Andrew tenía nueve años cuando atacó a una niña sin razón”, cuenta al diario añadiendo que, de haber seguido los métodos psiquiátricos habituales, se hubiera culpado a su madre o se habría dicho que alguien la estaba acosando. “Son psicorrollos”, sentencia. El psiquiatra afirma además que tras la intervención el niño dejó de actuar violentamente.
Con respecto a esa acusación de "psicorrollos", el doctor explica a El Confidencial que considera el escáner tan importante porque "podemos identificar qué áreas del cerebro están actuando bien y cuáles no". Añade que, junto con otras técnicas médicas y psicológicas, "podemos hacer mejores preguntas, tener diagnósticos más acertados y preparar un tratamiento dirigido a las áreas específicas del cerebro que no están actuando correctamente". Su crítica al resto de profesionales es directa: "Es lo que cualquier doctor haría para decir dolor torácico pero por alguna razón la mayoría de la psiquiatría está atascada en el método del ensayo-error".
Amen también cuenta con defensores: Earl Henslin, psicólogo de California y autor de libros con una temática similar a la suya, le considera un genio e intenta que sus pacientes “si es posible, se hagan este escáner en la primera sesión”.
Los cerebros femenino y masculino son diferentes.
Su última publicación ''Liberando la fuerza del cerebro femenino'', (Unleash the Power of the Female Brain) llegará a mediados de febrero y continúa en la línea que le ha dado tantas ventas, nada menos que sacar el mejor provecho a nuestro cerebro, en este caso el de las mujeres. Uno de los principios que encontramos en el último libro de Amen nos dice que “Liberar la fuerza de tu cerebro femenino es la clave para tener la vida que has soñado y mereces”. El psiquiatra norteamericano asegura que como profesional, marido, padre de tres hijas y hermano de seis mujeres, esa ruptura de las cadenas que atan el cerebro llegará a través de las técnicas que ofrece en su obra.
Identificamos al menos cinco vías por las que el cerebro femenino tiene más capacidad que el del hombre. Explica que tras el estudio de más de 46.000 escáneres cerebrales en los que se comparó el cerebro masculino y femenino identificaron que "el cerebro femenino está activo alrededor de un 90 por ciento frente al masculino que lo está un 9". Reconoce que le asombraron lo diferentes que son los cerebros de la mujer y el hombre tras su investigación: "Identificamos al menos cinco vías por las que el cerebro femenino tiene más capacidad que el del hombre: intuición, empatía, autocontrol, niveles apropiados de ansiedad y colaboración".
Tras preguntarle por los objetivos que persigue con su último libro, repite algo que menciona también en la publicación: "Para mí está muy claro que las mujeres son las líderes en el cuidado de la salud en las familias y si queremos crear un mundo saludable tiene ser que empezando por el cerebro femenino. Hombres y mujeres tienen cerebros muy diferentes y conocer esas diferencias nos ayudará a entender las fortalezas y retos del de la mujer".
En español hay publicadas dos obras de este autor siempre relacionadas con su especialidad: El sexo está en el cerebro y Cambia tu cerebro, cambia tu vida, título que estuvo en 1999 la lista de los libros más vendidos del diario New York Times. A pesar de las críticas sobre su producción de best sellers, el autor aclara que no lo hace por dinero: “¡Mi familia es rica!” afirmó en el diario inglés.




Este artículo me ha llamado muchísimo la atención esta mañana. 
El cerebro siempre está activo, indiferentemente del género, la mayor o menor actividad se derivan de cada situación concreta. Su teoría carece de todo sustento racional, pues aparentemente se salta todo el funcionamiento del método científico
Una mayor inversión de tiempo en actividad cerebral de las mujeres puede ser por su necesidad de conectar todos los puntos y relacionar todas las cosas. Eso implica que sean más inteligentes o idiotas dependiendo de qué inteligencia hable.
Por otro lado, menos inversión de tiempo de los hombres en la actividad cerebral puede ser por ser más eficiente haciendo una sola tarea, mayor capacidad para concentrarse y menor para relacionar. Pero también se puede interpretar como que el hombre es más básico y dedica la mayoría de su tiempo y recursos a pensar en dormir, comer y sexo.

A mí me gusta que este psiquiatra sea atrevido científicamente en contra de la doctrina tradicional que está dirigida por la industria farmacéutica. Estos son los genios locos que la gente recuerda cien años más tarde.




No hay comentarios:

Publicar un comentario