domingo, 28 de julio de 2013

Bienvenido a mi realidad.

Dame una habitación en el Ritz, no la quiero. Las joyas de la casa Chanel, no las quiero. Dame una limusina, ¿qué haría con eso? Ofrecerme personal, ¿qué haría con ello? Una mansión en Neufchâtel, eso no es para mí. Ofrecerme la Torre Eiffel, ¿qué haría con ella?

Quiero el amor, la alegría, el buen humor. No es su dinero lo que será mi felicidad.
Yo quiero morir con la mano en el corazón, ir juntos, descubrir mi libertad.
Olvida entonces los prejuicios. Bienvenido a mi realidad.

Estoy cansada de sus buenos modales, demasiado para mí. Yo como con las manos y soy como soy. Hablo fuerte y soy franca, discúlpeme.
Que termine la hipocresía, yo me salgo de eso. Estoy cansada de las dobles lenguas. Mírame, no estoy tan loca como usted.



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