martes, 21 de mayo de 2013

¿Para qué sirve soñar?

Silencio, es de noche. Ni un ruido, ni una voz... salvo en el interior de nuestro cerebro, donde hay un ambiente trepidante. Nos zambullimos en un mundo paralelo.

¿Qué ocurre exactamente en nuestra cabeza cuando soñamos? ¿Por qué?

¿En qué momentos de la noche soñamos?
A lo largo de la noche se alterna distintos tipos de sueño: el sueño lento (ligero y, después, profundo) y el sueño paradójico. Durante el sueño paradójico, el cuerpo está inmóvil, pero los párpados no paran de moverse y el cerebro está muy activo. en la década de 1950, los investigadores notaron que recordamos mejor los sueños cuando nos despertamos durante el sueño paradójico. Concluyeron que era ese instante cuando sobrevenían los sueños. Hoy se sabe que podemos soñar en cualquier momento de la noche, pero el sueño paradójico sigue considerándose un momento favorable para soñar.

¿Por qué los sueños parecen tan reales?
Los neurocientíficos descubrieron que las zonas del cerebro que se activan durante el sueño son las zonas relacionadas con la memoria y las emociones, pero también las que tienen que ver con los movimientos y las sensaciones (vista, tacto, etc.). Esto podría explicar por qué los sueños nos resultan tan reales. Por otra parte, los científicos han probado recientemente que soñar que se mueve un brazo despierta la zona del cerebro que activa el movimiento de los músculos.

¿Por qué ocurren cosas tan raras en los sueños?
Cuando estoy despierta y mi gata está ante mí, la reconozco, la oigo maullar, siento su olor. Las zonas cerebrales de la visión, del oído y del olfato se coordinan para que me lo pueda representar. Pero durante el sueño, la actividad del cerebro se organiza de un modo distinto: se activan las mismas zonas, pero las relaciones no e hacen del mismo orden. Así, puede suceder que reconozca a mi gata, pero esta tiene otro color o maúlla de modo distinto. Además, durante el sueño las zonas que nos indican los comportamientos que hay que evitar (como orinar en la papelera, por ejemplo) parecen desactivadas. Sí, durante el sueño nos desinhibimos. 

¿De dónde salen los sueños?
Dormir consolida la memoria. Así, si nos aprendemos un texto antes de acostarnos, nos acordaremos de él más fácilmente. Recientemente, unos investigadores estadounidenses han insinuado que soñar jugaría un papel en esto. Mostraron un laberinto a unos voluntarios y después los enviaron a descansar. Cinco horas más tarde, pusieron ante los voluntarios el mismo laberinto. Los que habían dormido se acordaban mejor del laberinto, y los más hábiles eran no solo los que habían dormido, sino, además, soñado. Por eso, llegaron a la conclusión de que el trabajo nocturno de reorganización de recuerdos podía ser la causa, o una de las causas, de soñar.

¿Para qué sirve soñar?
Para algunos investigadores, soñar no serviría para nada en concreto y las imágenes que cruzan nuestro cerebro serían fruto del azar. En cambio, para el gran neurólogo Michel Jouvet, soñar ayudaría a seguir siendo uno mismo a lo largo del tiempo. Según su teoría, el cerebro aprovecha el sueño paradójico, cuando se sueña mucho, para reorganizar las conexiones entre las neuronas, es decir, las células del cerebro y el sistema nervioso. Estas conexiones se modifican incesantemente, en cuanto el cerebro trata nuevas informaciones. Así, soñar permitiría "reiniciarlas" de acuerdo con las indicaciones genéticas, que determinan diferentes características individuales a lo largo de toda la vida.

¿Qué dicen los sueños sobre nuestra vida? ¿Pueden ayudarnos a conocernos mejor? 

¿Por qué tenemos pesadillas?
Cuando vivimos una situación estresante, no es raro soñar sobre ella durante la noche. Muchos psicólogos piensan que los sueños nos ayudan a enfrentarnos mejor a nuestros problemas. Un filósofo finlandés creía incluso que servían como "terreno de entrenamiento" para afrontar los problemas. Eso nos permitiría ser más eficaces en estado de vigilia. Por otro lado, las personas que se han enfrentado a situaciones duras, como un accidente o la muerte de un familiar, pueden soñar con el objeto del trauma durante meses o años. Y se ha comprobado que el día que dejan de soñar eso se sienten mejor. Otra razón más para pensar que los sueños ayudan a soportar los sufrimientos.

¿Hay que interpretar los sueños?
Para los psicoanalistas, como Sigmund Freud, los sueños tienen un interés especial. El psicoanálisis es un método que busca descodificar lo que sucede en el inconsciente. La idea es que el paciente al hablar con un psicoanalista consigue poco a poco conocerse mejor y liberarse de sus problemas. Por tanto, recordar los sueños, lo que se ha visto y sentido en ellos, sería un excelente modo de acceder al inconsciente. De esta manera, el sueño se convierte en una especie de puerta secreta que da paso a otras muchas puertas. Pero interpretar los sueños requiere su tiempo, ya que son como un rompecabezas en el que no hay que descartar ninguna pieza.

¿Soñamos todos lo mismo?
soñar que estamos desnudos en público, que perdemos los dientes... Mucha gente ha tenido ya estos sueños. Es posible que estén relacionados con el instinto de supervivencia y las ansias de poder, comunes a todas las personas. Pero el significado de un sueño cambia de un individuo a otro. así, para uno. soñar que vuela expresará su deseo de escribir un libro, y para otro, que quisiera tener el valor de trabar amistad con una chica... Por eso, es imposible establecer un diccionario de interpretación de sueños.

¿Dónde nacen los sueños? 
En el siglo XIX, el médico austríaco Sigmund Freud afirmó que los sueños eran la expresión del inconsciente. Según él, en el inconsciente se encuentras pensamientos ocultos, que explican algunas de nuestras actitudes. Por ejemplo, si alguien estuvo hospitalizado siendo un bebé, actualmente no se acuerda de eso, sin embargo, le da miedo entrar a un hospital. Según eso, los sueños serían una expresión del inconsciente, pero transformando nuestros miedos y nuestros deseos ocultos para no perturbarnos en exceso. Por ejemplo, podemos soñar que matamos un monstruo que tiene unos pies muy grandes. Por la mañana, quizá recordaremos haber espachurrado a un ser espantoso, pero no ese compañero de clase... que tiene los pies muy grandes y últimamente nos pone nerviosos.

¿Los sueños pueden predecir el futuro?
Hasta hoy, nadie ha podido probar que ha soñado un acontecimiento concreto antes de que este suceda. En cambio, sí se puede presentir un acontecimiento y soñar con él. Por ejemplo, dormimos en casa de nuestro mejor amigo y esa noche soñamos que él se muda de casa. Unas semanas después, ¡sorpresa!, nuestro amigo anuncia que se va a vivir a otra ciudad con su madre. No nos habíamos dado cuenta conscientemente, pero nuestro inconsciente había registrado indicios de una posible separación de sus padres: discusiones, tensiones, etc. En ese caso, el sueño no anuncia lo que va a suceder, sino que materializa un guión construido a partir de indicios que nuestro cerebro ha recogido sin que nos diéramos cuenta.

¿Son los sueños fuente de inspiración para los artistas?
  • En el siglo XVIII, el compositor Guiseppe Tartini soñó que hacía un pacto con el diablo y le confiaba su violín. Este componía entonces una sonata magnífica que, una vez despierto, el artista intentó reproducir. Según él, la sonata El trino del diablo era buena, pero no tanto como en el sueño.
  • "Yesterday, all my trouble seemed so far away..." En 1965, esta canción de los Beatles, una de las más reproducidas de la historia según el libro Guinness de los récords, se le apareció en sueños a Paul McCartney, uno de los miembros del famoso grupo inglés.
  • El surrealismo fue un movimiento de pintura y literatura nacido a principios del siglo XX que se apoyaba en la gran potencia de los sueños. Los artistas surrealistas, como el escritor André Breton, los pintores Miró, Magritte o Dalí, o el fotógrafo Man Ray, intentaban crear de forma instintiva, sin pensar.

¿Soñamos a cualquier edad?
Según un estudio alemán, los bebés son, seguramente, los que más sueñan. Cierto es que duermen mucho y pasan más de la mitad de su tiempo de sueño en sueño paradójico. Desde su nacimiento, durmiendo, los bebés expresan enfado, risa, sorpresa o disgusto, mientras que cuando están despiertos no manifiestan estas emociones hasta los dos meses de edad. Asimismo, parece que cuanto mayores somos, menos soñamos. Y que las personas creativas sueñan más que las demás. No obstante, ¿soñar es lo que las ayuda a crear o crear es lo que las ayuda a soñar? Por ahora, sigue siendo un misterio.

¿Los animales sueñan?
Es difícil decirlo, ya que solo se tiene certeza de que alguien ha soñado si lo dice, y los humanos somos los únicos que podemos contar nuestros sueños. Los mamíferos conocen, como nosotros, fases de sueño paradójico. Por eso los científicos creen que los animales también sueñan. Pero, por ahora, nadie puede estar seguro de eso.

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