martes, 22 de enero de 2013

Quiéreme si te atreves.

-Me gusta jugar a las tabas y al monopoli, pero solo cuando soy la banca.
Me encanta jugar a las canicas, siempre gano.
El juego de la oca es una idiotez aunque menos que las damas, el cubo de rubik y todas esas tonterías de los países del este.
Las adivinanzas no son lo mío.
Los dados, las cartas y la rayuela, están bien.
El corre que te pillo tiene un pase pero eso es todo...
Pero hay un juego al que jamás hay que jugar, he dicho, ¡Ja-más! Aunque os lo proponga vuestro mejor amigo... Me refiero a dejarse sepultar en un bloque de hormigón.

Vida...

La vida no espera, no avisa, ni se hace tu amiga. La vida es un juego con una partida. Nos trata de tu. Nos grita y nos mima. Nos reta y nos pone un examen al día. La vida es lo único que manda en la vida. La vida es la vida. Nos pone y nos quita. La vida no es tuya, ni tuya ni mía...

miércoles, 16 de enero de 2013

Entonces, como tantas otras veces en mi vida, grité con los labios cerrados. Grité hacia dentro y hacia el mundo al mismo tiempo, grité sin mover un sólo músculo de la cara pero con los músculos del alma estrujados en un puño.
Os vais a enterar, eso fue lo que grité. Y aquella vez fue verdad. Aquella vez se enteraron.

sábado, 12 de enero de 2013

Cuál es tu nombre.

Creo que corrí hasta ti por la calle. Entonces pareció ser sólo un sueño. Hice una fogata para quemar todas las fotografías... Se fue y yo tomé otro camino.
Reconozco la cara. Pero no puedo recordar el nombre. Ahora me pregunto cuál sería su nombre.
Al parecer desapareció sin dejar rastro.
¡Recuerda! lo que sea. Parece que fue hace mucho tiempo.
Los arrepentimientos no sirven. En mi mente... está en mi cabeza. Debo confesar que los arrepentimientos no sirven. En mi mente, está en mi cabeza, desde hace mucho.
Y en la noche más oscura, si mi memoria me funciona bien, nunca regresaré el tiempo, olvidándote...


Green Day

miércoles, 9 de enero de 2013

:)

Dime que nunca te has imaginado bailando bajo la lluvia, saltando en todos los charcos, hasta terminar con todo empapado; jugando en la hierba húmeda, llenándote la ropa de esas manchas que ya jamás se quitan; gritando hasta quedarte sin voz, en cualquier parte perdida del mundo; trasnochando hasta comprobar como el sol va quitando protagonismo a las luces de las farolas; acompañando a los sueños con los ojos entreabiertos mientras el viento pasa veloz por tu cara; siguiendo un camino sin rumbo, tarareando esa maldita canción que te recuerda a todo; perdiendo la orientación tras la agitación de una ola; saltando al vacío sin miedo; perdiendo el miedo a quedar como un idiota; conduciendo cualquier tipo de vehículo creyendo ser protagonista de una ficción; desconectando de todo, sin un tiempo límite. Dime que nunca has tenido ganas de sentir la libertad, la sencillez, la belleza, la vida.

martes, 8 de enero de 2013

El hombre en el espejo.


Voy a hacer un cambio por una vez en mi vida. Me sentiré realmente bien, lo voy a hacer distinto, lo voy a hacer bien... 
Mientras me acomodo el cuello de mi chaqueta preferida, el viento está aturdiendo mi mente. 
Veo a los chicos en la calle, sin lo suficiente para comer 
¿Quién soy yo para estar ciega? pretendiendo no ver mis necesidades. 

Una separación de verano, una tapa rota de una botella y el alma de un hombre. Se siguen unos a otros a través del viento porque no tienen ningún lugar donde ir.
Empiezo con el hombre en el espejo. Le pregunto para qué cambia su forma de ser... ningún mensaje podía haber sido más claro. "Si quieres que el mundo sea un lugar mejor, dale un vistazo y haz un cambio."

He sido víctima de un amor egoísta. Ahora me doy cuenta de que hay gente sin hogar, sin dinero. ¿Puede ser que yo pretenda dejarles solos? 

Un sauce profundamente marcado, un corazón roto y un sueño descolorido. Ellos siguen el curso del viento, ya ves, porque no tienen lugar en donde estar... por eso es por lo que empiezo por mí. Empiezo con el hombre en el espejo. 

Debo hacerlo bien, estoy a tiempo, porque cuando cierras tu corazón entonces cierras tu alma. ¡No puedo cerrar mi alma!



Michael Jackson

El club de los poetas muertos.

No olviden que a pesar de todo lo que les digan, las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo. Les contaré un secreto: no leemos y escribimos poesía porque es bonita. Leemos y escribimos poesía porque pertenecemos a la raza humana; y la raza humana está llena de pasión. La medicina, el derecho, el comercio, la ingeniería... son carreras nobles y necesarias para dignificar la vida humana. Pero la poesía, la belleza, el romanticismo, el amor, esas son las cosas que nos mantienen vivos.