lunes, 15 de octubre de 2012

Conducir.

Me encontraba en el invierno de mi vida, y los hombres a quienes conocí en el camino fueron mi único verano. Por las noches, caía dormida con una imagen de mí misma bailando y riendo y llorando con ellos. Tres días antes de embarcarme en una gira mundial, y mis recuerdos de ellos fueron las únicas cosas que me sostuvieron, y mis únicos y verdaderos momentos felices. Era una cantante, no una popular, que una vez soñó con convertirse en una hermosa poetisa, pero que en una serie de eventos lamentables vio esos sueños venirse abajo y dividirse como un millón de estrellas en el cielo nocturno ante el cual solía soñar una y otra y otra vez, rozagante y triste. Pero no me importó tanto puesto que sabía que se necesita conseguir todo lo que siempre quisiste y luego perderlo para saber que es la verdadera libertad. Cuando las personas a quienes conocía descubrieron qué había estado haciendo, cómo había estado viviendo, me preguntaron por qué. Pero es inútil hablarle a personas que tienen un hogar, ellos no tienen idea de lo que es buscar seguridad en otras personas para poder recostar tu cabeza. Siempre fui una chica rara, mi madre me decía que tenía alma de camaleón. Ninguna brújula de moralidad señalándome cuál era el norte, ninguna personalidad estable. Sólo una indecisión interior que era tan grande y tan vacilante como el océano. Y si dijera que no fue mi intención, que todo se tornara de esta manera, estaría mintiendo, porque nací para ser la otra mujer. Yo no pertenecía a nadie. Lo quería todo con el ardor de cada pequeña experiencia y una obsesión de libertad que me aterrorizaba al punto de que no podía hablar al respecto, y que me impulsó a un punto de locura que me deslumbraba y me mareaba. 

He estado fuera en esa carretera abierta
Puedes ser mi tiempo completo
Blanco y dorado
Cantar blues ha ido haciéndose viejo
Puedes ser mi tiempo completo
Caliente o frío

No me deprimas
He estado viajando por mucho tiempo
He intentado conseguir tanto
Con una linda canción

Escucho los pájaros en la brisa del verano
Manejo rápido
Estoy sola en la noche
He estado tratando de no meterme en problemas, pero
Tengo una guerra en la cabeza
Así que sólo conduzco
Sólo conduzco, sólo conduzco, sólo conduzco

Muriendo jóven y jugando duro
Así es como mi padre hizo de su vida, un arte
Bebiendo el día entero y conversando hasta el anochecer
Así es como las palomas de la carretera lo hacen,
Manejo hasta el anochecer...

No me dejes ahora
No digas adiós
No des la media vuelta
No me dejes en lo alto y seca

Escucho los pájaros en la brisa del verano,
Manejo rápido
Estoy sola en la noche
He estado tratando de no meterme en problemas, pero
Tengo una guerra en la cabeza
Así que sólo conduzco
Sólo conduzco, sólo conduzco, sólo conduzco

Estoy cansada de sentirme como una maldita loca
Estoy cansada de manejar hasta ver las estrellas en mis ojos
Miro al cielo para escucharme decir
Me esfuerzo demasiado, sólo conduzco...

Escucho los pájaros en la brisa del verano,
Manejo rápido
Estoy sola en la noche
He estado tratando de no meterme en problemas, pero
Tengo una guerra en la cabeza
Así que sólo conduzco
Sólo conduzco, sólo conduzco, sólo conduzco...

Todas las noches, solía rezar por que encontrara a mi gente, y finalmente lo hice, en la carretera abierta. No tenemos nada que perder, nada que ganar, nada que deseáramos más, excepto hacer de nuestras vidas una obra de arte. VIVE RÁPIDO. MUERE JOVEN. SÉ SALVAJE. Y DIVIÉRTETE. Creo en el pueblo de América que solía ser, creo en la persona en la que me quiero convertir, creo en la libertad de la carretera abierta. Y mi lema es el mismo de siempre: "Creo en la bondad de los extraños. Y cuando estoy en guerra conmigo misma, conduzco. Sólo conduzco." ¿Quién eres tú? ¿Estás en contacto con todas tus oscuras fantasías? ¿Has creado una vida para ti misma donde eres libre para experimentarlas? Yo lo he hecho. Estoy jodidamente loca. Pero soy libre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario