sábado, 11 de febrero de 2012

No... pues al fin y al cabo todo tiene sentido. sentido y motivo

Ustedes hablaban sobre el sentido que tiene nuestra vida, sobre el carácter desinteresado del arte. Por ejemplo, la música. Ella tiene muy poca relación con la realidad. Más bien, si tiene alguna relación es mecánica, sin sentido. Como un ruido fatuo sin relación alguna. Así y todo, ocurre un milagro: ¡ la música penetra en el alma misma!
Ese ruido, transformado en armonía, provoca una resonancia en nosotros, que reacciona convirtiéndolo en un foco de sumo deleite, nos une y nos conmueve.

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