sábado, 30 de julio de 2011

No creo que sea la única a la que le sucede. ¿No has tenido de esos días que sientes que te falta algo, que estás mal por algo y no tienes razón por la que estarlo? Días en los que buscas el apoyo de alguien, alguien con el que hablar, pero estás en tu casa y todo el mundo te busca defecto, te grita, te miran mal... ¿no lo has tenido? Intentar hablar con tu madre y sólo te recrimina tus equivocaciones, pone falta a lo que haces y si dices algo te grita más. Hoy he tenido esa clase día.
Luego llega la tarde, decides salir con tus amigos a distraerte un poco, pero como ya has discutido y te han gritado te sientes peor y por mucho que intentas distraerte te derrumbas más. Es asqueroso y humillante. Creer que las personas que más quieres estarán para lo bueno y malo... pero es simplemente creer.
Por la noche, llegas a casa y no hay nadie. Te sientas delante del ordenador a escuchar canciones melancólicas solo con la intención de sentirte identificado mientras buscas fotos de soledad y escribes tus penas.
Sí, este ha sido mi día de hoy. Triste, humillante, malo... días así deberían estar prohibidos.

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