lunes, 27 de junio de 2011

Quiero estar contigo

Podría permanecer despierta sólo para oírte respirar, verte sonreír mientras duermes mientras estás muy lejos soñando. Podría pasar mi vida en esta dulce rendición. Podría quedarme perdida en este momento para siempre porque cada momento que pasa contigo es un momento que atesoro .
No quiero cerrar los ojos , ni quiero dormirme porque te extrañarían. No quiero perderme nada porque aun cuando sueño contigo en el sueño más dulce te extrañaría.Pegados a una sensación de los latidos de tu corazón y me pregunto lo que estás soñando. Sólo quiero estar contigo para siempre. No quiero perder una sonrisa ni un beso, sólo quiero estar contigo, sentir tu corazón cerca del mío para el resto del tiempo.


1 posibilidad entre 1.000.000

Hace poco, leí que con 50 años habremos conocido a lo largo de nuestra vida a unas veinte mil personas. Haciendo una regla de tres, obtuve que un joven de 17 años, habría conocido aproximadamente a 6800 personas. Pongamos, que la mitad de esas personas, es decir 3400, son hombres, y la otra mitad, mujeres. Y supongamos que de esos 3400, solo un tercio están dentro del margen de edad en el que se incluyen todas las personas con las que podríamos tener una relación. Es decir, descartamos dos tercios, donde se encontrarían personas de las que nunca podríamos enamorarnos (familiares cercanos, ancianos…). Nos queda el siguiente número: 1133’3333… pero redondeando, pongamos unas mil.
De todas esas personas, nos enamoraremos de una sola… estamos hablando de 1/1000. Y a su vez, esa persona, se enamorará de una sola entre 1000. De esta manera, la probabilidad de que la persona de la que uno se enamora sea precisamente la persona que se enamora de uno, es según las matemáticas 1/1000 x 1/1000, lo que es igual a una posibilidad entre 1.000.000.Así que, si se diera esa improbable situación de poder estar con la persona que quieres, si el destino ignorase 999.999 otras opciones y convirtiera esa probabilidad que había entre un millón, en un hecho, en una realidad… ¿qué sentido tendría no aprovecharla? ¿qué más da lo que venga luego? ¿qué importa lo complicadas que sean las circunstancias? Si lo más difícil, lo que tenía una posibilidad entre un millón de ocurrir... ¡ya ha ocurrido!


domingo, 26 de junio de 2011

By Adry Mechas Rubias :]

Cada día toca lo mismo de siempre, abrir los ojos y hacer las tareas, actividades y demás acciones cotidianas, entre una y otra se piensa, durante la acción, se piensa, cuando sobra tiempo.. se piensa también. Y es que pensar es inevitable, imaginar sucesos, planificar objetivos, idealizar momentos, dudar, sospechar, valorar, razonar.. todo eso conlleva a pensar. 
Y es que pensar mucho puede hacer daño, terminas cuestionándotelo todo, desde lo más complejo a lo más simple, todo lo pones en duda, todo lo quieres organizar, idear, gestionar.. pero muchas veces no sale ese plan.Pero otras veces no pensamos en planes sino en cómo interpretar situaciones, conductas, reacciones, valoraciones.. llegando al punto de pensar en lo que piensa esa persona de ti (¿me quiere?¿la quiero?¿le parecí idiota?¿soy idiota?) y llegando al borde del desquicio, de la renuncia, al "paso ya de todo", pues las neuronas, fieles y útiles, llevan al borde de la intoxicación del pensamiento, se llena de mugre el sentimiento, llegando a insensibilizarse, volviéndote como una piedra, inerte, dura, sin sentimientos, sin daños, que pasa por la vida sin pena ni gloria.Y es que, pensarlo todo puede destruir la confianza, quita la magia al momento, a lo irracional, a la improvisación.. se estropea el momento porque ya estaba calculado y previsto, no está el "factor sorpresa" de un: "oh, no me lo esperaba".

viernes, 10 de junio de 2011

Los sentimientos se confunden.

El tiempo funciona sin pilas. Los trenes no esperan y se largan. Los capuchones de los bolígrafos se pierden. Las palabras son inversamente proporcionales a todo lo que queremos decir. La batería de los móviles siempre falla. Las miradas ya son sin compromisos. Las drogas un medio de vida. La música pierde interés por sus letras. Los ordenadores tienen un chip para no querer volver a encenderse cada dos años. Los zapatos se desgastan. El amor se denuncia por malos tratos. Los sueños siempre llegan con retraso. El pasado te hace rebobinar tu vida. Los días martes y trece conspiran contra ti. Los besos se agotan. La esperanza desespera. Las leyes se imponen sin venir a cuento. El tabaco mata. Los lunes son odiosos. Las relaciones se destiñen. Los compromisos se desentienden. Las luces se funden. Tu maleta pesa más de la cuenta. Los autobuses marean. Los sentimientos se confunden. Los semáforos siempre se ponen colorados si los miras. Los bordillos están donde no te los esperas. Las prisas te retrasan...
Pero por una sola sonrisa, o por un solo momento de felicidad, aunque sea por un instante, por eso vale la pena vivir cada día.


martes, 7 de junio de 2011

Música

Todo lo que tienes que hacer es ponerte los cascos, tirarte al suelo, y escuchar el CD de tu vida. Canción tras canción, no puedes saltarte ninguna, todas han pasado, y de una forma u otra servirán para seguir adelante. No te arrepientas, no te juzgues, se quien eres. Y no hay nada mejor para el mundo. Pausa, rebobina, play, y más y más aún. Nunca pares la música, no dejes de descubrir sonidos para lograr explicar el caos que tienes dentro. Y si te sale una lágrima cuando lo escuchas, no tengas miedo, es como la lágrima de un fan cuando escucha su canción preferida.