jueves, 28 de abril de 2011

Carpe Diem.

Muchas personas viven pensando en el mañana en lugar de vivir el presente. Como si la vida empezara cuando consigues el carné de conducir, te gradúas en la universidad o dejas de vivir con tus padres. Todo cuando, cuando, cuando. Pero eso no es vivir el presente.
No puedes estar frustrado y enfadado hoy esperando que las cosas cambien mañana, porque no van a cambiar si no haces nada ahora.


sábado, 23 de abril de 2011

No entiendo nada.

Hay días en los que te levantas y no encuentras sentido a nada. Te miras al espejo y no sabes cómo has llegado hasta ahí. Echas la vista atrás intentando buscar una respuesta, una salida... Hoy no la encuentro, hoy el espejo estaba tan sucio que ni siquiera podía ver mi rostro reflejado en él.

Miro a mi alrededor y sólo veo gente que oculta algo, gente hipócrita que se cambia de bando sólo por no aparentar su verdadera realidad: esa maldita soledad.
En este punto de mi vida ya no sé por qué la gente hace, dice y piensa de este modo. No sé por qué no buscan solución a sus problemas en lugar de rendirse ante ellos.
Y sí, ya lo sé. Ya sé que es más fácil rendirse que luchar, ya sé que es más sencillo ser hipócrita para no quedarse solo; pero no es mi forma de vida, no lo entiendo. Y es que este mundo funciona peor de lo que pensaba, se para por momentos y ahora, sólo quiero bajarme.
No entiendo cómo esa gente puede dormir por las noches... ¿No tenéis conciencia, verdad? Francamente, sólo puedo felicitaros. Enhorabuena, porque seguro que sois felices en esa mentira que vosotros mismos os habéis creado.





Miedo

Tengo miedo del pasado. De los recuerdos. De un presente incierto. De un futuro inexistente. Tengo miedo al paso del tiempo. Miedo a olvidar sentimientos. A que los ''sí'' transformados en ''quizás'' puedan llegar a ser ''no'' el día menos pensado. Miedo a que los nervios desaparezcan, a no tener nada a lo que aferrarme. Miedo a perder el corazón y andar sin dirección ni sentido. A que los días de lluvia sean sólo eso, días de lluvia. Miedo a que desaparezca el sentido de las cosas. A no importarle nada a nadie. A pasar a un segundo plano. A soltar todo como si nada. Tengo miedo a que lo que nos unió nos acabe separando. Miedo a ver cómo la felicidad se va al compás de un tren. A no sonreír. Miedo a no poder vivir a base de pequeñas cosas. A no tener esa vía de escape. Tengo miedo a no volver a escuchar nunca las mismas palabras. Miedo a la monotonía. A no tener que tomar decisiones precipitadas. A cerrar etapas olvidando todo lo vivido en su transcurso. Tengo miedo a dejar páginas en blanco. Miedo a dejar de sentir miedo. Porque al fin y al cabo, cuando sentimos miedo por algo, es porque ese algo nos importa más de la cuenta.