domingo, 28 de noviembre de 2010

Para alguien especial. Eres parte de mí... al menos lo fuiste


Que bonitos son los buenos recuerdos. Pasarlo bien con la gente. Reírse y tener una agradable tarde en compañía de otros. Que bonito es tener ''amigos'' que te acompañan en los momentos de diversión. Aquellos con los que te lo pasas bien los fines de semana, festivos y vacaciones, los que cuentas con ellos para salir. 

Que asco cuando empiezas a tomarlos por amigos y te das cuenta que son unos falsos. Que te muestran una sonrisa de payaso y te ponen a parir por detrás. Que se inventan cosas para hundirte con otras personas o te buscan el mínimo defecto para volverlo el peor de todos. Esos que te tienen envidia y por ello odio y solo te desean mal... Esos con los que sales para divertirte, en los que aveces confías y luego te dan la puñalada sin compasión ninguna.
Conozco mucha gente así. O básicamente el ambiente por el que me muevo es así.
Pero también conozco unas pocas personas. Están sólo en lo bueno, pero al menos sé que no me falsearían (creo que no lo han hecho), por eso los considero amigos.
Pero me he dado cuenta de que no hay nadie que esté para lo malo. 
Han habido días en los que por algo no me sentía bien... y cuando he ido a buscar a los que considero amigos simplemente por estar con alguien y no sentirme sola, no estaban para escucharme.
Que malo es perder a alguien. Ese ser que te llena en todos los sentidos. Que cuando lo ves te sientes feliz. Que cuando no está quieres verlo. Que siempre lo tienes en mente. Que piensas en él en todo y para todo, Que le cuentas y vives lo bueno y lo MALO. Que te escucha. Que está presente. Que vive contigo y no se separa de ti porque es tu amigo y los amigos se acompañan, no se abandonan. Sí, que malo es perder ese tesoro. Y cuando digo perderlo no hablo de enfados porque si realmente es tu amigo y por alguna razón se enfadan lo arreglarán tarde o temprano. No, no hablo de enfados. Hablo de cuando lo pierdes para siempre, porque se va para no volver.
Nunca me había atrevido a escribirte. Supongo que tal vez porque no lo leerás.
Hacen dos años ya, y estos días me he acordado mucho de ti... en silencio, mi sufrimiento siempre es en silencio. Antes cuando estabas no lo era.
Eras lo que más quería, lo sabes. Lo pasé mal...
Tú si eras mi amigo. Eras mi hermano. Éramos dos en uno. Contigo se fue parte de mí.
Te hecho de menos.

Sophia.

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